31 de marzo de 2010

Quiche de pollo y calabacín

En realidad es de aprovechamiento total, es lo bueno que tienen estas tartas saladas, que con cuatro cosas que tengas en la nevera, nata y huevos tienes un entrante o una cena apañada y muy vistosa.
Ingredientes (entrante para 8 o cena para 4 personas):
  • 2CS aceite de oliva
  • sal/pimienta
  • 1 pechuga de pollo
  • 1 calabacín grandecito
  • 3 lonchas de bacon
  • 2 cebolletas con parte verde
  • unos 60-70g de queso rallado
  • 1 plancha de masa quebrada (yo comprada en el Lidl)
  • 200ml nata para cocinar
  • 3 huevos
  • queso de cabra (para decorar)
  • nuez moscada molida

Preparación:

  1. Untar con el aceite de oliva la pechuga de pollo, salpimentarla y cortarla en dados. Picar las cebolletas, el calabacín y el bacon.
  2. Calentar un wok o sartén grande a fuego alto. Cuando esté a punto saltear el bacon hasta que suelte grasa y se empiece a dorar. Añadir las cebolletas y saltear durante unos minutos. Cuando empiecen a tomar color agregar el pollo y el calabacín, corregir de sal y pimienta y saltear todo junto unos minutos hasta que el pollo se dore (no importa si queda un pelín crudo, luego al hornear la quiche terminará de hacerse). Reservar.
  3. Precalentar el horno arriba y abajo a 180ºC.
  4. Colocar en el fondo de un molde bajo (mejor si es desmontable aunque no es imprescindible) un círculo de papel para horno. Colocar en él la masa y hornear "en blanco" 5-7 minutos. Para ésto ponemos sobre la masa un trozo de papel de horno y repartimos unos garbanzos o alubias por encima para que la masa no suba.
  5. Mientras en un bol batir los huevos e ir añadiendo la nata mientras se bate para que se integre bien. Salpimentar y añadir un poco de nuez moscada. Añadir ésta mezcla al salteado junto con el queso rallado, remover un poco y repartirlo sobre la masa a medio hornear.
  6. Colocar por encima unas rodajitas de queso de cabra y meter al horno unos 25 - 30 minutos o hasta que se dore y al pinchar en el centro con un palillo salga limpio.

Notas: comer mejor tibia (o incluso del tiempo, fría de nevera tampoco) que caliente porque se asientan un poco los sabores. Yo la hice con esto pero realmente se le puede echar de todo, pescado, gambas, verduras, carne... teniendo la precaución de saltear bien los alimentos que contengan mucho agua (calabacines, carne, champiñones, etc) para que la masa no se quede correosa. Si se hace de cena acompañar de una ensalada verde y listo.

24 de marzo de 2010

Torrijas de leche

Receta típica de cuaresma en la que a parte de aprovechar el pan sobrante se utilizaba para llenar al comensal y quitarle las ganas de comer carne. Se servía antiguamente con chatos de vino y hay varios tipos, los más comunes son las de leche y las de vino y después de fritas hay quien las baña en almíbar o las rocía con miel. Yo las he hecho como las hacía mi madre, remojadas en leche y rebozadas en azúcar y canela.
Ingredientes (para unas 15 torrijas):
  • una barra de pan especial para torrijas (o pan de miga compacta como candeal) de la víspera
  • 1 litro de leche
  • 3CS azúcar
  • la piel de medio limón
  • 1 palo de canela
  • 3 huevos
  • aceite para freír
  • azúcar con canela para rebozar

Preparación:

  1. Estando el pan duro se corta en rebanadas de unos 2cm de grosor y se acomodan en una o dos fuentes hondas en una sola capa.
  2. Se pone en un cazo la leche, el palo de canela, las cucharadas de azúcar y la piel del limón. Cuando esté a punto de hervir se retiran la canela y la piel del limón y se vierte por encima del pan para que se empape. Se dejan a remojo unos 3/4 de hora.
  3. Cuando el pan esté blandito se baten los huevos como para tortilla en un plato hondo y se prepara una fuente con papel de cocina.
  4. Se calienta el aceite en una sartén hasta que esté a punto. Con una espumadera se cogen rebanadas de pan, se rebozan en el huevo batido por ambas caras y se fríen hasta que se doren, primero por un lado y con cuidado para que no se rompan se les da la vuelta con la espumadera para que se doren por la otra cara. No freír muchas a la vez para que no se amontonen y el aceite no baje de temperatura.
  5. Se van sacando a la fuente y cuando se ha quitado el exceso de aceite se rebozan pásandolas por un plato de azúcar con canela.

Notas: Para conservarlas hay que meterlas ya frías en la nevera. Están buenas de postre, para desayunar o para merendar y aunque tienen un aporte calórico elevado son más sanas que los bollos industriales por lo que una vez al año no hace daño.

21 de marzo de 2010

Muffins doble chocolate

Tiernos, con sabor intenso a chocolate, trozos de chocolate por dentro y el crujiente de las nueces... muy fáciles de hacer, se ensucian pocos cacharros, se hacen en 22 minutos y gustan a casi todo el mundo... no se les puede pedir más! una delicia para el desayuno o la merienda gracias al blog de Mila Kassapian.

Ingredientes (salen 14-15 muffins):
  • 280g de harina
  • 140g de azúcar
  • 2CP de levadura (tipo royal)
  • 45g de cacao en polvo
  • 1 pizca de sal
  • 1/2CP de bicarbonato
  • 1 huevo
  • 1CP de extracto de vainilla
  • 65g de mantequilla derretida
  • 240ml de leche
  • 150g de gotas de chocolate (o chocolate picado en trocitos)
  • 60g de nueces picadas toscamente

Preparación:

  1. Precalentar el horno a 165ºC arriba y abajo. Si tiene aire se puede conectar ya. Engrasar y enharinar un molde para muffins o bien meter en cada hueco un moldecito de papel.
  2. En un bol grandecito poner todo lo seco: la harina, el azúcar, la levadura, el cacao, el bicarbonato y la sal. Revolver todo con un tenedor hasta que el color sea más o menos uniforme.
  3. Añadir todos los líquidos: el huevo, la leche, la vainilla y la mantequilla. Con el mismo tenedor integrar todo un poco; no hace falta batir, tiene que quedar grumoso.
  4. Añadir el chocolate en trozos y las nueces. Terminar de incorporar todo removiendo lo justo.
  5. Con una cuchara ir repartiendo la masa por los moldes hasta 3/4 partes de su capacidad. Hornear unos 22 minutos o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga seco.
Notas: con un vaso de leche fría estan de vicio, aunque con un café calentito también. Para conservarlos meterlos en una bolsa de plástico como las de congelar y bien cerradas aguantan varios días (si llegan, que no es mi caso, que han durado menos que un caramelo en la puerta de un colegio!).

16 de marzo de 2010

Carne guisada con tomates y aceitunas


Receta de 1080 recetas de cocina. Como decía la autora "Si no saben, que sigan las recetas al pie de la letra. Las mías -y lo digo con un puntito de orgullo- siempre salen. Si tienen gracia, les quedarán riquísimas, y si no, conseguirán resultados más que aceptables".

Me han gustado mucho los dos artículos que le dedicó El País cuando falleció (aquí y aquí). El libro es todo un referente para la cocina diaria, ha enseñado a 3 generaciones de españolas y va camino de la cuarta gracias a una edición especial con fotos e ilustraciones (que cuesta 45 euros en la fnac...). El que tengo yo no tiene fotos y ronda hoy por hoy los 15 euros (mi madre lo compró en pryca por 750 pesetas en el año 93!).

Ingredientes:
  • 1,5kg de carne de vaca en trozos (falda, morcillo...)
  • aceite para freír
  • 150g de jamón serrano en tacos
  • 2 cebollas grandes picadas en brunoise
  • 2 ajos majados
  • 2CS rasas de harina
  • 3 tomates grandes muy maduros (los míos eran pequeños y le añadí un tomate natural de lata) pelados y cortados en trozos
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 pellizco de hierbas aromáticas (yo le puse 1 hoja de laurel y unipoco de tomillo)
  • 100g de aceitunas rellenas de pimiento
  • sal/pimienta negra

Preparación (en olla express):

  1. Se pone a calentar la olla a fuego medio-alto. Se añaden un dedo de aceite y cuando esté a punto sin humear se rehoga bien la carne. A medida que están los trozos se reservan en un plato.
  2. Se retira parte del aceite dejando unas 4CS. Se echa la cebolla y el ajo con un poco de sal y pimienta y se sofríen unos 8 - 10 minutos hasta que empiece a dorarse.
  3. Se añade la harina ,se sofríe un par de minutos y se ponen los tomates. Se rehogan unos 5 minutos más machacándolos con el canto de una cuchara de madera.
  4. Se incorpora la carne, el jamón y después el vino blanco. Se sala y se ponen las hierbas, revolviéndolo todo 5 minutos.
  5. Se añade agua suficiente para cubrir la carne, se pone la tapa y desde que empice a salir vapor se baja un poco el fuego y se cuentan 25 minutos.
  6. Se quita la presión y se comprueba que la carne está tierna.
  7. Se incorporan las aceitunas cortadas en dos (me acabo de dar cuenta de que a mí ésto se me olvidó!), se revuelve bien y se tiene todo 15 minutos con la olla destapada.
  8. Se sirve en fuente honda adornada con triángulos de pan frito.

Notas: Para hacerlo de la manera tradicional se sigue hasta el punto 5, se añade el agua, se cubre la cazuela y se tiene unas 2 horas desde que el agua rompe a hervir a fuego medio, el resto igual.

11 de marzo de 2010

Nachos con carne

Ándale! un picoteo rápido y sabrosote, para merendar-cenar viendo la tele o como entrante antes de una cena tipo tex-mex.

Ingredientes (para 2 que se harten o 4 que coman como pajaritos):

  • 1 bolsa de doritos dippas o nachos
  • queso rallado al gusto
  • 300g de carne picada mixta
  • 1 bote pequeño de tomate natural triturado (400g)
  • 1 diente de ajo majado
  • 125g de nata fresca
  • 1 cebolleta pequeña con la parte verde muy picada
  • un chorretón de aceite de oliva
  • 1CS de cilantro fresco picado
  • 2CS zumo de lima
  • 1/2CP comino molido
  • sal/pimienta negra/ají molido o cayena/tabasco
La receta del guacamole aquí

Preparación:
  1. Adobar la carne con el ajo bien majado, un buen pellizco de sal, un poco de pimienta negra, el comino y cayena y tabasco al gusto. Dejar macerar mínimo 10 - 15 minutos. Preparar la nata agria mezclando la nata fresca con el zumo de lima y un pellizquito de sal y pimienta. Dejar reposar en la nevera mientras se prepara el resto.
  2. Poner a calentar a fuego alto una cazuela ancha de fondo grueso. Cuando esté caliente añadir el aceite de oliva y sofreír la carne moviéndola con una cuchara de madera para ir deshaciéndola.
  3. Cuando esté hecha añadir el tomate triturado, levantar el hervor y dejar sofreír unos 20 minutos a fuego lento corrigiendo la sazón (si está mas tiempo no pasa nada). Ir precalentando el grill del horno.
  4. En una fuente o plato apto para horno poner los nachos y espolvorear el queso por encima. Meter al horno unos minutos hasta que el queso se funda.
  5. Poner encima la carne, 3 ó 4 cucharadas de nata agria y la cebolleta por encima.
  6. Servir con guacamole y el resto de la nata agria a parte para que cada uno se sirva lo que quiera.

Notas: que me perdonen los mexicanos si la receta no es muy fiel, le faltan unos frijoles pero en casa no nos gustan mucho por eso no le he llamado chili.

9 de marzo de 2010

Para tí

Por estar ahí, sacando un ratito para leerme, para dejarme un comentario y algunos hasta para hacer una receta mía. Mil gracias. Más aún para todos los que teneís un blog porque requiere un tiempo que la mayoría de veces no tenemos, por lo menos no el suficiente como para hacer todo lo que quisieramos. Me encantaría poder ver toooodas vuestras recetas y dejaos comentarios a todos, pero es imposible, simplemente no doy abasto. Sois tantos (y los que me quedan por conocer) los que teneis recetas taaan buenas que si no me conecto 2 días tengo que leer unas 300 entradas nuevas y por lo menos más de la mitad bien merecen un comentario.
Cuando empecé el blog ni por asomo pensé que iba a requerir tanto esfuerzo... Mis andaduras en la cocina fueron muuuyy tardías. Admiro a los que contaís que hicisteís vuestra primera receta con 5 años... yo no había pisado la cocina salvo por necesidad hasta los 23. Unos macarrones, calentar leche o los tupper que me dejaba mi madre en el micro, hacer un filete como la suela de un zapato, unos huevos al plato o como muchísimo, y me parecía todo un desafío, hacer un bizcocho de yogur con la receta escrita delante.
En mi casa de toda la vida se ha hecho vida en la cocina más que en el salón. Mi madre cocinaba de miedo, no porque sea amor de hija sino porque todos los que la conocieron me lo recuerdan aún hoy en día y eso es por algo. No tenía paciencia para lo dulce pero en lo salado no había quien la superase! Le relajaba cocinar, pero no tenía tiempo para enseñarnos porque el llevar un negocio y cuidar de mi padre se lo robaba. Fué una mujer fuerte. Ojalá tuviese yo tánta fortaleza. Cuando mi padre murió tuvo que traspasar el negocio y se vió con 50 años, con dos hijas adolescentes, sin trabajo, con deudas y con gastos e hipoteca de un piso de 150m2. Salió adelante tras una depresión, encontró trabajo con un horario de 8 a 3 y por aquel entonces yo empecé a sentar un poco el melón y a ver a mi madre de otra manera, no tanto como alguien que te dice lo que tienes que hacer sino como que te lo dice por algo... no sé si me explico. En esa época mi madre me animaba a que aprendiese a cocinar (porque a limpiar sí que me tenía enseñada, pasando la aspiradora y el polvo los domingos de resaca a las 10 de la mañana!) "que vas a hacer cuando estés sola? qué vas a comer? pasta todos los días?!" y allá iba yo a su lado a que me enseñase, pero me ponía de los nervios. Todo empezaba por "venga, pela y corta esas patatas" (por poner un ejemplo). Cogía el cuchillo y al empezar a pelar me medio gritaba "noooo, así no, no ves que te llevas media patata con la piel? tiene que ser más fino, mira así" y yo seguía haciendolo con todo el cuidado del mundo pero tardaba 10 minutos en pelar cada patata. "Te tienes que dar más prisa, mira el aceite, está humeando, se te va a quemar!" Terminaba de partirlas ella mientras me decía que las echase al aceite. Como me daba miedo que el aceite salpicara (miedo no, pánico) tiraba los puñados de patatas desde dos metros de distancia con lo que el aceite no es que salpicara, es que bañaba la vitro y ponía la cocina perdida. "Pero no ves cómo estas poniendo todo? anda, échalas bien!". "Que no, que me da miedo"."Anda trae! de verdad...". En este punto no sé quien estaba más nerviosa, si mi madre porque veía que no daba una a derechas o yo porque no tenía paciencia para que me corrigiera cada dos por tres así que terminaba diciéndole que mejor que lo hiciese ella que le salía estupendísimamente bien y encima lo hacía más rápido, que yo no valía pa' eso. No era capaz de estar a dos cosas a la vez, menos a tres y eso de cocinar a mí me parecía un lío.
Aunque yo no tocara un plato, siempre estaba por la cocina, estudiando, viendo la tele o hablando mientras mi madre cocinaba y algo se me debió quedar de todo aquello porque cuando tuvo que surgir, surgió. En junio del 2004 terminé la carrera, trabajé durante el verano y en noviembre mi madre cayó enferma. En 6 meses tuve que aprender de golpe a llevar una casa. Empecé a mirar libros de recetas de mi madre y a comprarme los míos propios con fotos y paso a paso y fué ahí cuando me decidí a superar el miedo a lo desconocido. Veía el canal cocina a todas horas, apuntaba recetas en cuadernos, notas, tickets, cartas, a buscarlas en internet y llamaba a mi tía para preguntarle como hacía ella esto o aquello. Conocía un par de blogs cuando me decidí a abrir el mío para recopilar las recetas en vez de tenerlas esparcidas por bolsos, cuadernos, cajones, libros marcados, etc.
No pensé que este mundillo fuera tan pequeño y tan grande a la vez, que podría conocer a gente de todo el mundo compartiendo recetas. Tenía varias fotos que tomaba a las comidas que hacía (más que nada para que mi tía se creyese que era verdad que cocinaba) y empecé a postear recetas cuando para mi sorpresa alguien que no era mi tía me dejó un comentario. Ahí sí que me dí cuenta de que ya no era solo poner una foto y una receta explicada regular, sino que alguien podría leerlo, intentarlo y si no estaba bien explicado le podría salir mal... siempre me ha gustado la fotografía y empecé a cocinar más, a hacer mejores fotos, a intentar mejorar la calidad de lo que hacía, seguir comprando libros y sobretodo a leer y a aprender de otros blogs.
Gracias de nuevo por hacerme un poquito más feliz cada día por el simple hecho de leerme. Lleva mucha dedicación tener un blog; preparar y documentar una receta, hacerla, que salga bien, hacerle fotos, que salgan bien, editarla explicándola de manera comprensible y a la vez pasearse por otras cocinas dejando huella porque sé que son el alma de los blogs y que por corto que sea el comentario, sabes que hay alguien ahí. Ésto es un homenaje a todos vosotros porque la gente que me conoce sabe que hablar de mí es de las cosas que más me cuestan en este mundo y es también para animar a todos los que pensais que cocinar bien es muy difícil y complicado. Sólo requiere paciencia y aprender a base de ensayo y error con recetas fiables hasta que salgan bien. Hay recetas que cuestan más y otras menos pero poco a poco todo sale, no hay nada imposible.
La cocina para mí tiene algo mágico... une personas y abre mundos porque todos tenemos la necesidad de comer.

7 de marzo de 2010

Bollos suízos o medias noches

Buenos buenos buenos!!! una delicia, una textura ligera y esponjosa que no permite comerse solo uno. La receta la saqué del blog Iabaroni en la cocina que encontré por casualidad buscando en google imagenes ésta receta. Salen tal cual y lo cierto es que no son tan difíciles de hacer. Me echaba un poco para atrás que la masa es un poco pegajosa y no tengo máquina para amasar, pero os animo a hacerla porque no lleva tanto trabajo y salen de pastelería total.
Ingredientes (salen 12 y una trenza mediana):
  • 170g de leche
  • 100g de azúcar
  • 120g de mantequilla
  • 1 sobre de levadura para panes (usé maizena)
  • 4 huevos (usé L)
  • 550g de harina de fuerza (aproximadamente)
  • 1CP sal

Para decorar:

  • 8CS azúcar
  • 1 huevo batido
  • unas gotas de agua de azahar

Preparación:

  1. En un bol grandecito poner la leche, el azúcar y la mantequilla. Meter unos 30 segundos al microondas a 75% de potencia hasta que la mantequilla se deshaga un poco (si dejamos que se funda del todo la mezcla estaría demasiado caliente para añadirle la levadura y la mataría). Remover bien la mezcla para que la mantequilla termine de fundirse con el calor residual.
  2. Añadir los huevos y batir bien la mezcla hasta que esté homogénea. Espolvorear la levadura por encima en forma de lluvia mientras se sigue batiendo.
  3. Mezclar con una pala de madera ésta mezcla y la mitad de la harina. Cuando sea uniforme (quedará semiliquida) tapamos el bol con trapo ligeramente húmedo y lo metemos dentro del horno apagado (o en un lugar tibio y sin corrientes de aire) hasta que doble el volumen, a mí me tardó una hora aproximadamente.
  4. Hacemos un volcán en la encimera con la harina restante y la sal. Abrimos un hueco en el centro y vertemos la masa fermentada. Con una pala o recogedor (yo usé una como ésta) vamos incorporando la harina de los bordes y volteando la masa hasta que veamos que la masa absorbe casi toda la harina y comienza a ser brillante. Con las manos amasamos unos minutos hasta que sea una masa uniforme, blanda, suave, elástica y ligeramente pegajosa.
  5. Nos engrasamos ligeramente las manos, la encimera y la báscula y vamos cortando pedazos de masa de unos 60g (para medias noches de unos 30g). Los boleamos en la encimera con los cantos de las manos y los vamos dejando separados encima de un silpat o papel de hornear. Después de hacer una bandeja (12 bollos) con lo que sobraba hice una trenza.
  6. Pintar con huevo batido, cubrir con film de cocina y dejar levar de nuevo hasta que doble el volumen.
  7. Precalentar el horno a 240ºC arriba y abajo. Humedecemos un poquito el azúcar conn el agua de azahar (si es muy fuerte se rebaja con agua).
  8. Hacemos un corte limpio (no muy profundo) en el centro de cada bollo, los pintamos de nuevo con huevo batido, esparcimos el azúcar por el corte y horneamos los bollos unos 7 - 9 minutos (la trenza unos 10) hasta que se doren.

Notas: Curiosa historia tiene éste bollito... En Suiza a éste bollo le llaman bollo español, y razón no les falta, es castizo castizo. En España se conocían antiguamente como bollos de leche, pero el Café Suízo que estaba en la calle Alcalá de Madrid los hacía especialmente buenos y el bollo tomó el nombre del local. Para saber más sobre el origen y la historia de los cafés y lo que representaron en su época pinchar en madridpedia, UCM o en wikipedia (café suízo o cafés de tertulia).

3 de marzo de 2010

Saltimbocca de pollo con tomates rellenos de queso

El saltimbocca auténtico es una receta típica italiana que se hace con ternera, jamón serrano y salvia. Como rara vez pienso antes lo que voy a hacer de comida (mal hecho, lo sé), la mitad de las veces tengo que tunear las recetas con lo que tengo a mano cuando me pongo y ésta vez no iba a ser menos así que mi saltimbocca es de pollo, jamón serrano y albahaca. Los tomates me los fuí inventando sobre la marcha y salieron.... riquísimos!!
Ingredientes (para 2 personas):
  • 2 filetes de pechuga de pollo gorditos
  • 2 lonchas de jamón serrano
  • 4 hojas de albahaca fresca
  • sal/pimienta/aceite de oliva
  • mix de especias italianas

Ingredientes para los tomates (para 2 personas):

  • 4 tomates maduros
  • 75 - 100g de queso para untar light
  • medio ajo muy picado
  • 2 tomates secos picados
  • 4 hojas de albahaca picadas
  • aceite de oliva/ vinagre de módena

Preparación:

  1. Precalentar el horno a 200ºC arriba y abajo. Lavar los tomates, partirlos por la mitad y vaciarlos. Ponerlos en una bandeja apta para horno y regarlos con un chorrito de aceite de oliva y un poco de vinagre. Salpimentarlos ligeramente.
  2. En un bol mezclar el queso con un poquito de sal y la albahaca. Repartirlo sobre los tomates y esparcir por encima el ajo y los tomates. Meterlos al horno unos 20 - 30 minutos o hasta que el queso se funda y se dore ligeramente por encima y los tomates se asen.
  3. Mientras los tomates se asan ir montando los saltimbocca. Se salpimientan los filetes, se embadurnan con un poquito de aceite y se restriegan con las especias. Se pone una loncha de jamón encima de cada uno, 2 hojas de albahaca y se sujeta todo con 2 palillos.
  4. Se calienta una sartén a fuego alto sin nada de aceite y cuando empiece a humear se ponen los filetes primero por el lado que tiene el jamón. Pasados 3 ó 4 minutos se les da la vuelta y se dejan otros 3 ó 4 minutos. Como son gorditos aún estarán un pelín crudos por dentro así que tapamos la sartén, bajamos el fuego a medio y los dejamos unos 2 ó 3 minutos más para que terminen de hacerse con el vapor que sueltan y queden jugosos.

Notas: Más sano imposible!! bajo en calorías y sin apenas grasa pero con muuucho sabor, ideal para no aburrirnos cuando estamos a dieta, como es mi caso, que he decidido restringir las grasas entrantes para perder 4 kilillos que he cogido desde navidades.

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